¿Y por eso me siento culpable?

Una de las definiciones de culpa es “el hecho de ser causante de algo” (RAE, s.f.). Yo me pregunto por qué sentirnos culpables por causarle desilusión a quien nos causó dolor.

19 NOV 2018 · Última modificación: 16 NOV 2018 · Lectura: min.

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¿Y por eso me siento culpable?

Sentir esa clase de culpa es un juego perverso de la mente, de la necesidad de ser buenos, de no fallar, de ser letalmente leales a aquel que no lo ha sido con nosotros.

No poder cumplir con la palabra dada, con una promesa hecha en momentos en los que pensábamos que aquella persona lo valía, o que tendríamos los motivos y las herramientas para cumplirlos, no es motivo de culpa; prometimos algo para lo que ya no tenemos fuerzas, ya no tenemos ánimo, ya no tenemos corazón. Entonces aquí las preguntas:

  • ¿cómo cumplirlo? 
  • ¿a qué precio?
  • ¿es válido?

Algunos hemos aprendido que las promesas se cumplen a rajatabla, otros que prometer no empobrece, pero en donde está la línea que divide el cinismo de la cordura.

Si eres de los que cumplen sus promesas a pesar de todo, quizá sea momento de reflexionar un poco. No se trata de prometer con la intención de no cumplir. Eso sería cinismo. Estamos hablando de aquellas palabras empeñadas cuando estábamos seguros de poder y de querer cumplir. Pero las cosas han cambiado, las circunstancias también, el amor, si es que lo hubo, se ha esfumado. El otro se lo acabó, el otro defraudó, el otro traicionó… ¿Y ahora? ¿Es nuestro deber cumplir después de haber sido pisoteados, decepcionados o engañados? Queremos demostrarle al otro que somos mejores que él: que no traicionamos, que no engañamos, que cumplimos, que somos leales hasta la muerte. Pero, un momento, ¿les suena lógico serle leal a quien no lo ha sido con nosotros? Mantener una promesa a pesar de nosotros mismos, de nuestro bienestar, de nuestra felicidad, de nuestro futuro sólo por demostrarle al otro que somos mejores que él, no funciona. Termina por hacernos daño y, al final, no podremos cumplir con ese amor eterno pues el resentimiento se apoderará de nosotros y matará el amor.

Tenemos que estar conscientes de nuestras palabras y ser responsables con ellas. Hacer promesas en momentos rebosantes de objetividad nos permitirá cumplir y ser leales a nosotros mismos y al otro. Protegernos de la culpa es anticiparnos a ella, actuar con consciencia y responsabilidad para con nosotros y los demás es evitar defraudar y defraudarnos ante una promesa incumplida. ¿No crees?

Psic. Verónica Bolaños S

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Escrito por

Psic. Verónica Bolaños

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