Temor a la tercera edad

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Planear cómo se desea vivir cada etapa de la vida requiere reflexión y un trabajo consciente y la tercera edad no debe ser una excepción.

12 feb 2015 · Lectura: min.
Temor a la tercera edad

La formación de ideas prejuiciosas sobre la tercera edad es el principal núcleo del rechazo al tema, si pensamos que esta etapa de la vida se resume a vivir una serie de deterioros, no podremos elaborar una estrategia que nos permita tener una condición de vida dirigida a la estabilidad de salud y buen estado físico y emocional.

Pensemos una situación común: cuando una mujer sabe que se va a casar, por lo general se pone a dieta para lucir esplendorosa en el vestido de novia, pasa meses buscando el menú perfecto y cuida extremadamente cada detalle (llegando a contratar especialistas en bodas) para que ese día que está por venir, sea perfecto. Un solo día.

Otro ejemplo: cuando un hombre compra un coche, piensa muy bien antes de realizar la compra, estudia cada detalle que tiene el coche en sus diferentes versiones, piensa en su rendimiento y una vez que lo tiene cuida su mantenimiento y piensa en su seguridad porque espera que le dure en óptimas condiciones el mayor tiempo posible.

Estas situaciones son ejemplos de momentos usuales donde la gente piensa a futuro a partir de una situación deseada, algo que de manera idealista lleva a una satisfacción, que en el imaginario social se viven como "perfectas" y deseables. La verdad es que no mucha gente se pone a pensar lo mismo de la vejez. Al contrario, se piensa en un momento de relativo sufrimiento, soledad, aislamiento y pérdida, pero al mismo tiempo no se trabaja por mantener esas situaciones al margen, no se planea mucho, no hay cultura que favorezca la promoción de elementos que pueden llevarnos a vivir un futuro donde la tercera edad se viva con plenitud. Nuestra sociedad desgraciadamente no busca romper con los prejuicios de la vejez.

Es por esto que hay muchas personas que al llegar la jubilación o identificarse en la tercera edad, pasan por un periodo de desajuste, donde no pueden vivir felices y recalcan sus problemas como si estuvieran en un callejón sin salida, porque viven en el prejuicio que emitieron anteriormente en su juventud y porque la gente que los rodea los estigmatiza como alguien disminuido en muchos sentidos.

Si una persona joven pudiera cambiar de perspectiva en relación a la tercera edad, sabría que cada día, cada decisión en relación a hábitos de salud y bienestar , puede repercutir en nuestros días a futuro, pensar que hay muchas cosas que no son seguras que pasen como el matrimonio, estabilidad económica, buena salud, pasando de cosas positivas o negativas, todas están puestas en juego como probabilidades en la vida, lo cierto e irrefutable, es que cada día nuestro cuerpo avanza a esa edad tan temida o renegada por muchos, esa que tiene que ver con un final anunciado desde que nacemos.

No podemos negar que la tercera edad traiga ciertas dificultades, pero lo es así también con cada etapa de la vida, los bebés por decir una ejemplo, están también en peligro de contraer miles de enfermedades, pero idealizamos esta etapa por ser el inicio de la vida, el problema con la tercera edad es que es tan difícil pensar en la muerte, que se llega a evitar pensar en todo lo que está a su alrededor, y sin detenerse a reflexionar que mientras hay vida hay esperanza, así que vale la pena aun para gente en situaciones de salud muy diversas, reflexionar qué espero de cada día.

Psic. Brenda García

Escrito por

Psic. Brenda García Consulta Privada

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