Sobre el suicidio

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Algunas de las conductas suicidas pueden acompañar a muchos trastornos emocionales como la depresión, la esquizofrenia entre muchas más.

22 may 2014 · Lectura: min.
Sobre el suicidio

El suicidio es un acto en el cual su único objetivo es quitarse la propia vida, este comportamiento puede ser identificado con aquellas conductas graves que ponen en riesgo la vida. Algunas de las conductas suicidas pueden acompañar a muchos trastornos emocionales como la depresión, la esquizofrenia entre muchas más.

Las conductas suicidas pueden ser activadas o detonadas por situaciones que la persona ve como abrumadora, tales como el aislamiento social, la muerte de un ser querido, una eventualidad de gran impacto emocional, enfermedades físicas graves, el desempleo o los problemas económicos, los sentimientos de culpa, y la dependencia de las drogas o el alcohol entre muchas más.

Quienes alguna vez han presentado algún tipo de conducta suicida y no tuvieron éxito muy probablemente lo intenten de nuevo, y las personas que nunca lo han intentado, pero sí han tenido ideas suicidas muy posiblemente se encuentren propensas a cometer el acto.

Es importante el saber evaluar una conducta suicida para poder intervenir a tiempo y evitar que el acto se lleve a cabo y aunque predecir la conducta resulta difícil, se necesita analizar muy detalladamente todas las características de la persona, y las variables que influyen en el comportamiento suicida.

Aquí mencionaremos algunos de los comportamientos suicida y distinguiremos alunas de sus manifestaciones:

1- El deseo de morir. Representa la inconformidad e insatisfacción del sujeto con su modo de vivir en el momento presente y que puede manifestar en frases como: “la vida no merece la pena vivirla", “lo que quisiera es morirme", “para vivir de esta manera lo mejor es estar muerto" y otras expresiones similares.

2- La representación suicida. Constituida por imágenes mentales del suicidio del propio individuo, que también puede expresarse manifestando que se ha imaginado ahorcado o que se ha pensado ahorcado.

3- Las ideas suicidas. Consisten en pensamientos de terminar con la propia existencia.

Las ideas suicidas son muy frecuentes en la adolescencia sin que ello constituya un peligro inminente para la vida, si no se planifica o se asocia a otros factores, llamados de riesgo, en cuyo caso adquieren carácter mórbido y pueden desembocar en la realización de un acto suicida.

El intento de suicidio es muy común entre los adolescentes con predisposición para esta conducta y se considera que por cada adolescente que comete suicidio, lo intentan cerca de trescientos.

Por extraño que esto pueda parecer el suicidio se va incrementando esta con la edad, ya que los ancianos son el grupo de edad con mayor tasa de suicidios consumados por intentos de suicidio, especialmente entre los varones que presentan tasas cinco veces mayor que en adultos jóvenes. Entre los factores sociales relacionados con el suicidio, el matrimonio aparece como un factor protector, mientras que la separación y la viudedad son pre-disponentes.

Escrito por

Psicología Y Educación Integral A.c.

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