Resolver nuestro pasado para tener un presente vivo y feliz

Cuando tenemos una experiencia de vida desagradable y no pudimos expresar los sentimientos necesarios de aquel momento, queda en la persona una sensación de miedo, enojo o tristeza.

3 FEB 2020 · Lectura: min.

PUBLICIDAD

Resolver nuestro pasado para tener un presente vivo y feliz

Las vivencias que tuvimos en nuestro pasado y no tuvieron un cierre verdaderamente complaciente para nosotros, se le llaman asuntos inconclusos. Estos quedan con energía tóxica en nuestras emociones y cada vez que la vida nos presenta una experiencia similar a la vivida anteriormente, nuestro cuerpo siente las sensaciones iguales como si fuese en los años anteriores lo que estamos viviendo de nuevo. Darnos cuenta de esto nos puede empoderar con los nuevos conocimientos adquiridos a través de los años vividos y dar nuevas respuestas a cada una de las experiencias de vida que tenemos momento a momento. Al no dar un buen cierre con lo anteriormente vivido, nos reciclamos dando respuestas viejas a situaciones nuevas. Nos quita la oportunidad de arriesgarnos a tomar decisiones muy importantes en nuestras vidas, por lo cual es importante limpiar cada una de las etapas que ya hemos pasado, esto es posible con una buena conciencia y expresión auténtica de sentimientos.

Vive aquí, vive ahora, tu presente es lo único que te ayuda a recrearte en forma sana, positiva, alegre y bien fortalecido para poder solucionar todo lo que día con día vives.

Situaciones inacabadas suceden cada día

Cuestiones que pueden afectar la relación con tus padres, o las relaciones de pareja; algunas son más significativas y otras no tanto. Por ejemplo, en principio no es lo mismo quedarte con las ganas de comprar algo que quedarte con las ganas de decirle cuatro cosas a un amigo que te persiguió e invadió tu espacio mientras estabas con tu nueva pareja. Existen distintos grados de malestar:

  • No todo es una tragedia.
  • No todo debe ser atendido. 
  • No todo debe ser liberado.

Discutir con tu pareja por la noche y que te quede algo pendiente por decirle del estilo «te quiero, siento tu dolor y veo mi torpeza» o manifestarle a tu madre «que sea la última vez que me dices como debo educar a mi hijo», puede ser que te quite el sueño o te dificulte re-establecer tu base de bienestar. Entonces ya estamos ante un asunto pendiente, el cual interrumpe tu bienestar de forma obvia entonces sería adecuado darle cauce a lo cancelado.

Tampoco es cuestión de perseguirse o forzarse a concluir todo lo incompleto. Todos tenemos algún asunto pendiente en nuestra biografía, algo no dicho o no hecho, ya sea con nuestros padres, amigos, ex - parejas, hijos… Es importante no penalizarse por ello; lo hacemos lo mejor que sabemos en cada momento y todos moriremos con algún asunto pendiente.

Desde la psicología y la terapia Gestalt, lo importante es vivir si es posible con el menor número de asuntos pendientes, ya que con tanto peso hasta el árbol más fuerte tiene tendencia a decaer. Lo "no dicho" o lo "no hecho" se puede traducir en peso, desencanto vital, melancolía, … En el espacio de terapia el acompañamiento del terapeuta nos permite soltar lo inconcluso de un modo ecológico, sin hacernos daño y sanando aquello que nos duele. Nos facilita concluir lo pendiente.

Al completar lo inacabado

Se libera la energía estancada y nos conectamos a sensaciones de alivio, de liberación, de gratitud, de tristeza... Se abre la presa y vuelve a circular nuestra vitalidad. Se recicla nuestra energía y la podemos ubicar en otros lugares de relación.

PUBLICIDAD

Deja tu comentario

PUBLICIDAD

últimos artículos sobre psicoanálisis