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Mi hijo se aísla: ¿es normal?

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Artículo revisado por el Comité de Psico.mx

Un niño callado y tranquilo, puede ser normal pero uno que padece introversión, sufre y necesita ayuda. Descubre la diferencia y, si tu hijo lo requiere, aplica estas sencillas sugerencias.

6 feb 2019 · Lectura: min.
Mi hijo se aísla: ¿es normal?

Los niños, como todo ser humano, tienen diferentes rasgos de personalidad que son naturales. Los hay muy comunicativos, sociables e inquietos y también los hay tranquilos, reflexivos y silenciosos.

Enfocándonos a los niños que tienden al aislamiento, es necesario tomar en cuenta dos conceptos: introspección e introversión. Si un niño es introspectivo, quiere decir que esa es la naturaleza de su mente y ello es sólo una manera de ser. Niños así disfrutan la soledad, porque tienen un mundo interno muy rico, lleno de reflexiones y observaciones sobre su entorno y, aunque parezca raro, sus emociones son muy profundas (aman o se enojan con intensidad), sólo que únicamente las mostrarán cuando se sientan en total confianza y sus tiempos sean respetados.

Por esto, su convivencia generalmente es personal y no social. Les basta con tener un amigo o dos y prefieren el diálogo a la acción, pero sólo charlan con las personas que ellos escogen. Suelen disfrutar de largos ratos de compañía en silencio. La Introspección es su manera de estar consigo mismos y esto no quiere decir que su carácter sea débil. Por el contrario, muchos de ellos saben poner límites muy claros, pues suelen ser muy inteligentes y no requieren más que de unas cuantas palabras para poner a alguien en su lugar. A veces, debido a esta característica, pueden llegar a lastimar a alguien, situación que debe hacérseles notar para que puedan corregirla.

Evitan a toda costa las aglomeraciones, el contacto físico y el desbordamiento emocional de los grupos. Debe cuidarse su tranquilidad, ya que les sirve para "recargar baterías", pues su energía no es muy intensa.

Todo lo dicho es normal, sin embargo, aun queda la duda de si todos los niños que se aíslan son normales. La respuesta es NO. Su conducta puede deberse a factores como ansiedad, miedo, bullying o maltrato. Un niño introvertido no disfruta con la soledad, ésta es la manera que ha encontrado para pasarla menos mal, pero en ocasiones también sufre por estar solo. En general, las causas pueden dividirse en tres tipos:

a) Externas: cuando el medio ambiente le resulta hostil. Ya sea porque los adultos le atemoricen con conductas bruscas (gritos, insultos o golpes), porque la competitividad entre compañeros escolares sea fuerte, haya bullying o la forma en que los maestros llaman la atención sea agresiva. En estos casos, el aislamiento se acompaña de otros rasgos, gestos o movimientos que denotan temor, como bajar la mirada o, incluso, temblor corporal. Un niño introspectivo, a diferencia, suele mostrar poco contacto, pero no temor.

b) Internas: producidas por tensiones que ocurren en la mente infantil como los temores nocturnos o cuando un chico pasa de la infancia a la adolescencia y siente temor de dejar de ser niño.

c) Biológicas: relacionadas con profundas alteraciones mentales y cerebrales como los trastornos autistas en los que el contacto con los demás genera reacciones de irritación en el sistema nervioso y se acompaña de un notable deterioro en el desarrollo general.

Por supuesto, ninguna de las características anteriores corresponde a las de un niño naturalmente introspectivo, sino a un niño que padece miedo y un dolor interno del cual no puede salir.

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Esperamos que conocer estas diferencias te sea de utilidad. De cualquier manera, aquí te damos unas recomendaciones para ayudarle a socializar y no permanecer en el aislamiento:

  • Conversa con sus maestros y compañeros, para explorar si hay alguna situación que pudiera estarle inquietando y ayudarle.
  • Juega y convive a solas con tu hijo/a con la mayor frecuencia posible, por ejemplo 15 mins. tres veces por semana.
  • Si se limita a estar a tu lado sin hablar, no le presiones para que te responda, sólo invítale a compartir alguna actividad que sepas que le gusta, como completar un álbum de estampas o ver videos de su cantante favorito.
  • Dale la seguridad de que lo cuidas en todo momento y puede apoyarse en ti, cuando se sienta temeroso.
  • Cuida que los demás familiares le traten de acuerdo con su edad. Esto incluye conversaciones, convivencia, películas, programas de televisión y videojuegos
  • Aléjale de conflictos en casa.

Si tu hijo padece algún tipo de introversión o no estás seguro de ello, es momento de consultar algún experto que lo evalúe y te oriente. En nuestra clínica contamos con evaluaciones psicológicas de vanguardia como el Neuron Program, que te ayudarán a conocer con exactitud el estado de desarrollo psicológico de tu niño de manera ágil, económica y muy comprensible

Autor: Erick Anzueto Salazar

Escrito por

Centro Psicopedagógico Quetzali

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