Las condiciones de un tratamiento de rehabilitación efectivo

El objetivo de este artículo es que aquellas personas que están interesadas en un tratamiento de rehabilitación, conozcan cuáles son las condiciones que componen un tratamiento efectivo.

22 ENE 2019 · Lectura: min.
Las condiciones de un tratamiento de rehabilitación efectivo

Durante los últimos años, los tratamientos especializados en adiciones se han vuelto cada vez más comunes para solucionar los problemas de adicción, de ahí que han surgido un sinnúmero de lugares que brindan este servicio pero que en ocasiones resultan inefectivos contra el problema. Esto generalmente se debe a la incapacidad del mismo programa de no cumplir con las condiciones necesarias para la rehabilitación; es importante que las personas que estén interesadas en llevar un tratamiento conozcan cuáles son estas condiciones que promueven la rehabilitación, pero sobre todo que den solución a las dudas más frecuentes que se tienen.

Son muchas las personas que en este momento están pasando por un proceso de tratamiento para el control de conductas adictivas, desde el consumo de sustancias hasta las adicciones de proceso, como la compra compulsiva o la ludopatía.

Actualmente, el 5.6% de la población mundial ha consumido algún tipo de droga, eso refiere a unos 275 millones de personas de todo el mundo según la ONUDD en su informe mundial sobre drogas. Lo alarmante es que al menos 190.000 personas murieron ese año por causas directas relacionadas con los estupefacientes y aproximadamente 29,5 millones de personas padecen trastornos graves por el consumo de drogas manifestando una drogodependencia.

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Es importante entender que la drogodependencia o el consumo de drogas es todo un proceso sociocultural arraigado directamente a la población que la padece diferenciándose entre las diferentes drogas que se consumen, según el estatus que se mantenga o la división socioeconómica del consumidor, el consumo de cada sustancia trae consecuencias diferentes, pero todas están asociados a diferentes grados de peligrosidad a la salud humana.

La adicción es una enfermedad primaria neurobiológica, crónica, de factores genéticos, psicológicos y ambientales que influyen negativamente en el desarrollo integral de las personas, la enfermedad es frecuentemente progresiva y mortal. Es este último punto por lo que tener tratamientos especializados ha sido uno de los grandes retos durante los últimos 40 años aproximadamente, tratando de dar soporte y rehabilitación exitosa aquellas personas que se acercan a un servicio médico o de la salud mental en busca de ayuda.

Como una nota importante se debe recalcar que en los últimos años se ha visto un aumento de sustancias ilegales y desarrollo de drogodependencia en mujeres teniendo estas una patología igual que la de los hombres, pero con algunos agregados por el estigma de ser mujeres, siendo generalmente más criticadas por su consumo.

En ocasiones, son tantas las consecuencias del consumo que muchos usuarios tienen el pensamiento de que no existe solución para su problema y lo mismo pasa con los familiares, que poco a poco pierden la esperanza de ayudar a su familiar y terminan resignándose a que este siga consumiendo, inclusive permitiéndole el consumo en casa, lo que al final causa mayores estragos en la relación familiar y por supuesto en la enfermedad, pues como ya se mencionó con anterioridad esta enfermedad es progresiva y con el tiempo solo empeorara al punto de causar la muerte.

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Al mismo tiempo es importante entender que entre más pronto se le dé solución al problema el usuario tiene mayores beneficios, entre ellos se entiende que un buen programa de rehabilitación aplicado en los primeros momentos del consumo genera una adherencia a la recuperación más prolongado y obtiene mejores beneficios que aquellos tratamientos dudosos o que no cumplan con un protocolo especificado para la rehabilitación.

Un dato curioso es que según las estadísticas, un familiar se da cuenta que el usuario consume droga por primera vez entre el primer y el segundo año de consumo, en este tiempo el consumo puede causar un daño en la vida funcional del individuo, causando que la primer medida que el familiar tome sea el internamiento en algún centro de rehabilitación o clínica especializada, sin percatarse o enterarse de los programas que se manejan en dichas clínicas, causando a la larga un mal tratamiento que suele crear en el usuario el falso pensamiento de que su problema no tiene solución, al volver rápidamente inclusive el mismo día en que salen de la clínica al uso de la sustancia nuevamente.

Estas recaídas son las que causan un malestar psicológico y emocional muy intenso en el usuario y en los familiares que cada vez pierden más la fe de poder ayudar de alguna manera, volviéndose renuentes a los tratamientos, por pensar que son pocos efectivos ante la situación por la que están pasando, pero el retrospectiva no es que los procesos de tratamiento no funcionen sino tal vez es la falta de aplicación de un proceso terapéutico real que cumpla con los diferentes protocolos, tanto de medición como de aplicación de las diferentes técnicas que median la rehabilitación.

Lo primero que debe quedar claro es que el internamiento en un centro de tratamiento no necesariamente es motivo de rehabilitación, muchos centros se encargan simplemente de poner al usuario en desintoxicación, al no poder por ellos mismos dejar de consumir por periodos largos de tiempo, el centro toma al usuario y lo pone en un lugar libre de droga por uno, dos o tres meses según lo que dure el proceso, en este caso hablamos solo de abstinencia a la sustancia, pero para poder hablar de un tratamiento de rehabilitación deberíamos contar con diferentes especialistas que cumplen un sistema multidisciplinar que va desde, medico, químico, dentista, enfermera, psicólogo, psiquiatra, neuropsicólogo o neuropsiquiatra, nutriólogo, consejero, grupos de doce pasos, entrenador físico y por supuesto la parte espiritual que suele ser de gran ayuda en la mayoría de los procesos de rehabilitación.

Pero comúnmente son pocos los centros o clínicas que realizan esta función multidisciplinar completa. Por lo que siempre es bueno investigar sobre el tipo de tratamiento que se recibirá del centro y aprovecharlo al máximo. Lo más común al entrar un centro y terminar el proceso es que al finalizar el tiempo, de 1, 2 o 3 meses el usuario salga a su vida cotidiana y no se haga absolutamente ninguna modificación a su vida es decir un seguimiento de tratamiento, el usuario vuelve a las mismas situaciones de su vida diaria, a los mismos problemas que lo aquejaban desde el principio de su consumo y con las mismas deficiencias en las habilidades que lo llevaron a consumir y por lo tanto con altas probabilidades de volver a hacerlo inmediatamente. Cuando es en este momento de seguimiento donde se debería tener toda una planeación para darle seguimiento al internamiento y empezar la rehabilitación.

Desde esta perspectiva de seguimiento lo primero que se debe de hacer es la evaluación indicada del porblema, mediante la aplicación de una batería de diferentes instrumentos que se dividen en tres niveles o fases:

  1. Evaluación de la conducta problema y de la motivación al cambio y a la terapia.
  2. Evaluación de psicopatología, personalidad y funciones cognitivas
  3. Evaluación de los problemas psicosociales, ambientales y funcionamiento psicosocial

Estas mediciones tienen como objetivo el realizar un tratamiento a la medida, según las características y necesidades del usuario, cada caso es único por lo que el tratamiento debe ser pensado en esa persona particular para maximizar el efecto positivo del mismo. Una vez evaluado, se planea la aplicación multidisciplinar para el usuario y para la familia de ser necesario y se trabajan las deficiencias del usuario parta ajustarlo a una vida funcional, el objetivo no es la abstinencia, sino la integración funcional al medio social, familiar, laboral etc.

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No es de extrañar que existan casos en que el usuario al salir del centro de rehabilitación no desea continuar un tratamiento o durante la rehabilitación en casa decide abandonarlo, en estos casos es recomendable que sea la familia o el familiar el que continúe asistiendo a la rehabilitación, debido a que es importante que aprenda manera de actuar como por ejemplo el establecimiento de límites en casa, qué se hace y qué no, pero sobre todo que aprenda a evitar la permisividad del consumo, es decir que impida el consumo de sustancia en casa, el usuario al observar estos cambio suele verse presionado y afectado, tomando a veces la decisión de buscar ayuda. Algunos de las situaciones más comunes que tienen un efecto en la conducta del consumidor aplicadas por los familiares son las siguientes:

• Establecer límites claros en casa

• Prohibir el consumo en casa (incluido medicamentos, alcohol y marihuana)

• Estipular tareas que debe realizar en casa (limpieza y mantenimiento de casa)

• Condicionarle los servicios a una cuota o a cooperar (agua, luz, internet, etc.)

• Estipulación de una renta mensual por permitirle vivir en casa

• Control del dinero que se le da al usuario, además de dejar de comprar ropa o artículos innecesarios

Estos cambios suelen generar conflicto en los usuarios cuando recién se estipulan en casa, razón por la cual no es de extrañar que muchos de ellos decidan irse de ella, empezando a batallar por las cosas que antes obtenía con completa facilidad, fomentando así que en ocasiones busque ayuda posteriormente, debido a las dificultades con las que se topa al vivir por su propia cuenta. En otras ocasiones estos requerimientos en casa generan que el usuario sea más cooperativo y participe en el tratamiento, sabiendo que su vida puede complicarse si no lo hace. Es importante que esta decisión sea tomada por los familiares en cada caso particular, puesto que en muchos casos el internamiento vuelve a ser una opción viable para mantener bajo control la abstinencia del usuario, sin la necesidad de dejarlo que se vaya de casa.

Como conclusión,

1) un programa de rehabilitación debe contener una evaluación exhaustiva de las necesidades del usuario,

2) la colaboración de un grupo multidisciplinar,

y 3) la integración de la familia como pilar de apoyo para la reinserción del sujeto en su medio social.

Debemos recordar que lograr que el usuario no consuma, no es rehabilitación, eso es solo abstinencia y no debe ser el objetivo de un tratamiento, y aunque para muchos familiares es la principal razón para iniciar un tratamiento, debemos recordar que si no se conocen las razones por las cuales consume y se resuelven o se le dan habilidades para que las enfrente, tarde o temprano volver a consumir, sin importar el tiempo que dure en abstinencia. Por lo que es importante que al momento de elegir un tratamiento identifiquen estas características para obtener los mejores resultados posibles. Así que desde este momento intenta valorar estas tres condiciones para saber si un programa de rehabilitación es efectivo y si vale la pena que lo tomes, recuerda también que en tu rol de familiar debes involucrarte activamente para conseguir el máximo de beneficio del mismo.

Espero que a este punto de la lectura estas líneas hayan sido de ayuda para tratar de resolver un poco las dudas que puedan estar aquejándote al momento de pensar en ayudar a un familiar a realizar un tratamiento o para ayudarte a ti a resolver tu problema de adiciones, recuerda que el primer paso tanto para el familiar como para el consumidor es aceptar que se tiene un problema e informarse sobre la mejor manera de solucionarlo, te deseo éxito en tu misión.

Atte.

Ángel Sánchez

Psicólogo Clínico

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Psicólogo Ángel Sánchez

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