La gravedad de la codependencia

Cuando no podemos ser felices sin la presencia de alguien, o cuando sentimos que la felicidad se escapa al alejarse la persona que nos hace sentir bien, tal vez sea una señal de dependencia.

27 NOV 2018 · Lectura: min.

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La gravedad de la codependencia

Hace unos días una amiga me comentaba que cuando estaba leyendo en su casa mi artículo sobre la dependencia emocional, en el fondo del pasillo se escuchaba en la radio la voz de Alejandra Guzmán cantando:

"Llama por favor, soy un cero a la izquierda, soy un globo sin gas, un barco en alta mar, sin patrón a la deriva. Llama por favor, estoy tan indefensa, me falta voluntad, no me puedo concentrar, y no encuentro la salida, no…"

Y se dio cuenta en ese momento que la canción describía su actual situación y que al leer sobre los síntomas de la dependencia sentimental , era claro que necesitaba ayuda, por lo que se animó a preguntarme, cómo era eso de la hipnosis natural y como podría ayudarla a ella a dejar de ser dependiente.

Cuando acudió al consultorio a su primera sesión en la que definiríamos los objetivos del trabajo terapéutico, al comentar sobre su situación sentimental, se fue armando un panorama más claro para ella y pudo concluir que su situación no era solo de dependencia emocional, sino que además estaba anclada en una relación de codependencia ya que, además de sentir que necesitaba a la otra persona para sentirse bien, ella aseguraba que "el otro" la necesitaba a ella para salir adelante.

El concepto de codependencia apareció por primera vez en los grupos de Al anón, para describir ciertos comportamientos y actitudes que se presentaban en la mayoría de los familiares de alcohólicos. Hoy en día existen varios estudios que sostienen que la codependencia no es exclusiva de los familiares de alcohólicos, sino que se desarrolla ante otras situaciones que generan estrés crónico en la familia, tales como la dependencia a todo tipo de sustancias psicoactivas, abuso físico o sexual o enfermedad crónica incapacitante en alguno de sus miembros.

La literatura psicológica ofrece varias definiciones sobre la codependencia como:

  • Un síndrome que abarca una serie de comportamientos y rasgos de personalidad en el que el individuo se encuentra significativamente afectado por haber estado involucrado en un ambiente familiar en el que hay una larga historia de alcoholismo, dependencia de drogas o un ambiente estresante (Potter-Efron y Potter-Efron, 1989).
  • Un patrón de vida destructiva, donde la persona entrega muchos de sus privilegios, bendiciones y logros en su vida, por envolverse con otra persona que tiene comportamiento destructivo. Esta definición sugiere que el co-dependiente ha decidido entregar su vida a cambio de mantener una relación con la otra persona, muy probablemente su cónyuge quien a su vez es víctima de algún trastorno que lo ha llevado a depender de alguna sustancia o conducta adictiva.
  • Una relación disfuncional con uno mismo, caracterizada por vivir por y para otros; controlar, culpar, victimar y querer "arreglar" a otros. En esta definición el autor sugiere que la codependencia es un problema personal y los síntomas son el querer influenciar a su pareja.

Las características propias de este trastorno son:

  • Atribuir la propia conducta a fuerzas externas y no a decisiones voluntarias
  • Aspirar a controlar a las personas y sucesos circundantes
  • Tener dificultad para fijar límites en las relaciones con personas significativas y problemas en las relaciones interpersonales: el co-dependiente confunde poner límites con traición y puede llegar a considerar los defectos de los demás como propios
  • El auto-concepto del codependiente depende de lo que los otros piensan de él, y la imposibilidad de agradar a los demás es percibida como una falla personal
  • Sentirse merecedor de la agresión del adicto porque se cree culpable
  • El co-dependiente puede experimentar síntomas tales como estrés, agotamiento, ansiedad y depresión.

¿Cuánto puede aguantar un ser humano viviendo con estos síntomas? En mi experiencia clínica, he constatado la amplia gama de estándares en lo que se refiere al umbral del dolor emocional, hay quienes llevan años soportando esa realidad y continúan "vivos" aunque son como muertos en vida, y hay otros que han reaccionado, ellos o sus seres queridos, cuando habiendo perdido la esperanza creen encontrar la salida a su situación por la puerta falsa del suicidio y buscan ayuda profesional a tiempo, para recuperar la alegría de vivir.

Unos y otros deben saber que siempre se puede vivir mejor si se reaprende desde adentro (desde el inconsciente) con la ayuda de un profesional.

Gerardo Pineda Martínez MPE

Psicoterapeuta

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Escrito por

Centro de Desarrollo Humano Integral Cedehi

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Comentarios 1
  • Lorena Gómez

    Creo que tengo una relación disfuncional conmigo misma.

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