​Expresa tus emociones antes de que estalles

Una persona agotada por el trabajo y la casa, sin tiempo para sí misma, manifiesta problemas físicos y mentales. Así como cuando el río se sale del cauce, las emociones se desbordan.

20 MAY 2018 · Lectura: min.

PUBLICIDAD

​Expresa tus emociones antes de que estalles

Las emociones no se controlan, se gestionan. Es decir: deberíamos ser capaces de identificar las emociones y expresarlas a tiempo para no acumular tensión innecesariamente. Sin embargo, no siempre lo logramos y tampoco deberíamos sentirnos culpables por ello. Simplemente, somos seres humanos que asumimos una gran carga mental con las rutinas diarias y las relaciones interpersonales. 

La inteligencia emocional se aprende y se desarrolla con el paso de los años, pero lo interesante es saber que sí podemos expresarnos de una forma sana y no acumular ese torrente de emociones que un día nos pueden hacer estallar. 

A menudo cometemos el error de callar lo que pensamos y de expresar nuestras emociones independientemente de las circunstancias en las que nos encontremos. Debemos comenzar a hacer todo lo contrario, pero lo importante es que también lo hagamos a su tiempo. Es muy cierto, es difícil identificar el momento adecuado, pero si lo has hecho sabes que ganas mucho al hacerlo; poco a poco te vas familiarizando con este acto y notarás mejoría en tu habilidad para ser pertinente y preciso al decir lo que sientes y expresar tus emociones.

No te detengas, expresa tus emociones

Seguramente te ha pasado que al estar frente a momentos de irritación o ira se tiene un deseo extremo de decir lo que se viene a la cabeza. Es algo como "piensa con la cabeza fría ". Si te ha ocurrido esto, notas que después de continuar llega el arrepentimiento de haber hecho o mencionado cosas por ese impulso y además, no sirvió de nada puesto que no expresas aquello que querías decir. Al hacer esta conducta, lo único que hace es dañarte y bloquear la comunicación. Si ya habías avanzado en el proceso, esto nuevamente te frena.

Esto sucede porque cuando estamos frente a un desbordamiento emocional (ese momento en el que no puedes más y lloras, gritas o estás especialmente ansiosa/o) respondemos de forma automática al cerebro emocional o límbico. La otra parte del cerebro, que podríamos llamar racional y que corresponde al neocórtex permanece en "pausa", entonces nuestras respuestas son más ilógicas o desproporcionadas. 

El sistema límbico es el que contiene las funciones primarias de supervivencia; nos permite estar alertas frente al peligro o las amenazas y nos envía dos señales básicas: huir o luchar. Por este motivo, frente a un desbordamiento emocional, hay personas que reaccionan con ira o agresividad y otras, con llanto descontrolado y bloqueo. 

En este escenario la ansiedad domina el día a día y estamos más preocupados por cada paso que vamos a dar que por vivir con tranquilidad cada momento y solucionar los problemas conforme se van presentando.

Emociones positivas y negativas

shutterstock-558107509.jpg

Si aprendes a hablar desde lo más profundo de tu corazón a partir de las emociones positivas, significa que has dado un paso importante.

Las emociones positivas necesitan expresarse y no se deben callar cuando se presenten. Al sentir algo positivo es importante expresarlo y demostrarlo, ello es una manera de comenzar a conectar con las emociones y las palabras. Es saber aprovechar el momento sin tener que recurrir al pensamiento. A veces es necesario ser espontáneo en cuanto a las emociones positivas.

En cuanto a las emociones negativas, culturalmente hemos aprendido a reprimirlas u ocultarlas. Nada más peligroso. Están ahí y no podemos negarlas. Lo importante es expresarlas de manera eficaz y a tiempo. Por ejemplo, podemos hablar con nuestra pareja sobre lo mal que nos sentimos porque no se ocupa de las labores del hogar y llegar a un punto de acuerdo, aprender a negociar. Una persona desbordada tenderá a expresar su ira frente a una situación en particular: ¡es que no lavas ni los platos! pero no se ocupa del tema de fondo que es la distribución de las tareas del hogar de forma equitativa. 

Resulta difícil mantener comunicaciones profundas porque las relaciones de afecto, sentimentales o de amistad están más vinculadas a un pasarlo bien que a resolver problemas juntos. Está muy ponderada la gratificación, como si la angustia y la ansiedad no fueran parte de la experiencia humana, indica el psicólogo Mauricio Luna. 

Por otra parte, no siempre las emociones negativas tienen que ser, también son sanas. No se puede ocultar este tipo de emoción, una persona siente lo que siente y todo tiene un porqué. Por ejemplo, en las emociones negativas encontramos: a la tristeza, la ira, la indignación y todo lo que se relacione con negativo; pero, este tipo de emociones también nos hacen crecer, madurar y nos dan las herramientas para también resolver conflictos.

Las emociones negativas comienzan a perturbar a la persona hasta que terminan por hacerlas explotar.

Al estar ante situaciones negativas, ello nos produce malestar, rechazo, fastidio, ira. En definitiva, es algo que no genera placer. A fin de querer evadir esta incomodidad muchas veces se opta por ignorar lo que esas emociones nos dicen. No es buena idea reprimirlo, ya que lo único que se consigue es depositarlo en un lugar donde se encuentran todas aquellas emociones y que representan una bomba de tiempo.

Mantenerlas ocultas y callar no es la solución

Al hacerlo, tarde o temprano ese conflicto interno terminará por explotar en cualquier momento y no siempre de la mejor manera. Es por ello que algunas personas presentan grandes manifestaciones de ira o aquellas conductas que ocasionan daño a terceros. No debes subestimar a las emociones negativas, puesto que éstas siempre tienen una día para escapar.

Al notar que tus emociones negativas te perturban, mucho cuidado, no las dejes pasar.

Sin embargo, no olvides que, antes de explotar debes analizar qué sentimiento te provoca la emoción. Una vez que identifiques el tipo de emoción, puedes expresarlo, pero siempre con serenidad y tacto. Es decir, debes expresarla, pero sin generar daños a los demás, el propósito está en darse a entender; comunicar lo que pasa contigo. Delegar tareas también es muy importante para liberarnos de estrés y carga mental. 

Es más, no olvides que es importante decir las cosas a tiempo, decirlas de forma clara y sin causar daño a terceros. A lograrlo, evitarás problemas y preocupaciones.

PUBLICIDAD

Deja tu comentario

PUBLICIDAD

2 Comentarios
  • LAURA ROMO MORALES

    Muchas gracias, me llegó en el momento que creo haberlo necesitado.

  • Diana González

    Me encantó la lectura, muy buena.

últimos artículos sobre agresividad