El lugar de la pareja ante el diagnóstico de diabetes

Son muchos los temas que podrían abordarse al respecto, pero en esta ocasión se tratará de la relación de pareja y el lugar en que queda la pareja de una persona con diagnóstico de diabetes.

1 NOV 2013 · Lectura: min.

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El lugar de la pareja ante el diagnóstico de diabetes

La diabetes es una condición de vida, que muchos millones de mexicanos padecen, tanto hombres, como mujeres; niños, adolescentes y adultos.

Para los adolescentes y adultos, la relación de pareja es un aspecto central de nuestras vidas que, en el mejor de los casos, nos ayuda a crecer y madurar. Esta relación es todavía más importante cuando se trata de una persona que padece diabetes, debido a los ajustes que se deben de realizar en distintos aspectos de la vida: salidas, economía, condiciones médicas, relaciones sexuales, por mencionar solo algunas.El diagnóstico de una enfermedad crónica, coloca a los miembros de la pareja ante la necesidad de transformar todos aquellos puntos que con anterioridad proveyeron seguridad y estabilidad emocional, creando nuevos patrones en la cotidianeidad de la vida.

Un elemento que vale la pena resaltar es el que se refiere al impacto psicológico del diagnóstico así como de la evolución de la enfermedad sobre la pareja del paciente, y para ello nos valdremos de un concepto desarrollado por Sanger: “contrato matrimonial"

El autor menciono que el “contrato matrimonial" abarca todas las ideas, expectativas, fantasías, sueños, deseos, etc. con que la persona establece su relación de pareja. Este contrato psicológico, puede ser más o menos inconsciente, pero siempre se encuentra presente en todas las relaciones interpersonales y especialmente en las matrimoniales.

A partir de lo anterior podemos formular la siguiente pregunta ¿Dónde queda la pareja del paciente con diabetes?

La reflexión sobre este tema nos parece muy importante, ya que normalmente el paciente diagnosticado se vuelve el centro de muchos aspectos de la vida familiar, y normalmente la pareja puede quedar olvidada, y ella también se ve sometida a una importante cantidad de presiones sociales, económicas y las mas importantes psico-emocionales, esto debido a la importante cantidad de atención que requiere su pareja enferma, pero también por la necesidad de modificar drástica y diametralmente su contrato matrimonial.

Esta modificación al contrato matrimonial, en un importante número de ocasiones puede ser difícil y dolorosa, ya que implica en el mejor de los casos el cambio y en el peor la renuncia a muchos sueños, fantasías, planes, etc. que se tenían en relación con la pareja, y ahora habrá que modificar no solo el estilo de vida y los gastos familiares, sino que también reestructurar muchos planes y proyectos de vida.

Si la persona tiene una estructura de personalidad sólida, madura y flexible, podemos estar seguros que tendrá la capacidad para manejar y solventar en poco tiempo esta situación, reestructurando sus proyectos de vida y elaborando un nuevo contrato matrimoniar que incluya nuevas expectativas que incluyan las necesidades del padecimiento de su pareja. Pero si la persona tiene una personalidad inestable, poco desarrollada o con un pobre manejo emocional, es posible que el ajuste a la nueva situación sea muy difícil.

En estos casos se recomienda siempre que los miembros de la pareja hablen sobre sus sentimientos, especialmente los negativos, ya que eso permitirá drenar aquellos que sean dolorosos fortaleciendo los canales de comunicación. Pero si esto se dificulta, ya la persona que se encuentra casada con un paciente con diagnostico de diabetes, se siente la mayor parte del día irritada o desanimada, es probable que no este logrando ajustarse a las nuevas necesidades, pudiendo modificar su contrato psicológico matrimonial. En estos casos recomendamos que se acuda a un psicoterapeuta profesional, ya sea de forma individual o con su pareja, ya que esto brindará el espacio y apoyo emocional para el manejo de las nuevas demandas y presiones.

Amparo Miranda es Directora de atención clínica en Psicología y Educación Integral A.C. (PEI AC). Es maestra en Psicología Clínica por la Universidad del Valle de México y por Laurete International Universities. Su experiencia clínica es de trabajo psicoterapéutico con adolescentes y adultos con problemáticas graves. Funge como docente en Universidad del Valle de México y la Universidad Tecnólogica de México.

José Manuel Bezanilla es Director General de Psicología y Educación Integral A.C. (PEI AC). Es Psicólogo Clínico por la Universidad del Valle de México, con estudios de Maestría en: Proyectos de Innovación Educativa por la Universidad de Londres, Ciencias de la Educación Familiar por Enlaces Educativos A.C. Es psicoterapeuta especialista en psicodrama y terapia de grupos. Es docente e investigador de: Universidad del Valle de México y la Universidad Gestalt de América.

Eduardo Contreras Merino es Director de Investigación y Desarrollo de Psicología y Educación Integral A.C. (PEI AC). Es Lic. en Psicología Social por la Universidad Autónoma Metropolitana. Su formación es de Psicoterapeuta Psicoanalítico con gran capacidad en psicoterapia infantil como especialista en Transtornos Infantiles graves y Autismo.

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Escrito por

Psicología Y Educación Integral A.c.

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