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El juego en el niño

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Artículo revisado por el Comité de Psico.mx

El juego es la herramienta básica en la terapia de niños, es una oportunidad que se le da al niño para que exprese sus sentimientos y problemas.

17 DIC 2018 · Lectura: min.
El juego en el niño

El juego es emoción pura, y sin emoción no hay vida en un niño, su principal función es divertir y en ese divertir se produce una magia, el juego es el elemento clave que puede transformar la vida de un niño. Hoy se tiene la idea que de los niños pierden su tiempo cuando juegan, los adultos decimos muchas veces "deja de jugar y ponte hacer algo útil". Pero es importante hoy en día permitir que nuestros hijos jueguen, es fundamental en la salud de nuestros niños, la Academia de Pediatría Americana, en su reciente declaración política, recomienda a las familias tiempo de juego libre y espontáneo de los niños, porque cada vez la falta de esos juegos libres se asocia a problemas graves como la depresión y la ansiedad.

Los niños aprenden jugando, no saben hacer las cosas de otra manera, el juego es espontáneo, los hace desinhibidos y que tengan la mente abierta, en este espacio de juego se crea un espacio de seguridad que al niño le permite crear y equivocarse y forma parte del proceso y no pasa nada, no hay nada, él ve su mundo como lo imagina, arboles de uvas, los pastos morados, elefantes que vuelan, el ve e imagina su mundo.

En terapia los niños juegan lo que viven y jugando aprenden a vivir, y es a través del juego que el niño expresa sus emociones, ya que es el medio natural de autoexpresión, dentro del juego el niño tiene la oportunidad de actuar por este medio todos sus sentimientos acumulados de tensión, frustración, inseguridad, agresión, temor, perplejidad y confusión, así como también encuentra en él un medio para lograr comunicar situaciones de tensión o simplemente su capacidad para adaptarse el medio. El juego es la herramienta básica en la terapia de niños, es una oportunidad que se le da al niño, para que exprese sus sentimientos y problemas, de la misma manera que un individuo puede verbalizar sus dificultades en ciertos tipos de terapia de adultos.

Jugar para el niño es vivir, y por medio de éste que los terapeutas debemos ingresar a su mundo e involucrar a los padres a jugar con ellos, para lograr entender el mundo que quieren expresar.

La terapia de juego puede ser directiva y no directiva, la no-directiva tal como se ha dicho anteriormente, puede describirse como la oportunidad que se ofrece al niño para experimentar crecimiento, bajo las condiciones más favorables. El terapeuta deja que sea el niño el responsable e indique el camino a seguir.

Y en la terapia directiva el terapeuta asume la responsabilidad de guiar e interpretar. Se basa en el entrenamiento de los niños y padres tomando en cuenta mecanismos de regulación y autorregulación cognitivo-conductual. Dentro de la terapia de juego directiva, ayudamos a identificar los diferentes roles que se ejercen la dinámica familiar, así como aspectos de la personalidad del niño, que son de gran utilidad para el terapeuta infantil. Se puede observar si el niño obedece reglas, autoridad, limites, tiene tolerancia a la frustración, se adapta a los cambios del entorno. Los terapeutas usamos los juegos de mesa como dominó, lotería, serpientes y escaleras, el juego de la oca, ajedrez, juego de pares. Pueden ser simplemente juegos muy atractivos y divertidos y se pueden practicar desde los tres años en adelante; es una herramienta de gran utilidad si lo tomas muy enserio y muy exigente, inclusive pueden ser un arte porque puedes crear con las partidas.

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Pero lo que a los psicólogos infantiles más nos debe apasionar y es de una enorme utilidad como herramienta psicoterapéutica es saber ganar y perder en el juego directivo. Me refiero a los juegos de mesa, que se desarrollan de una manera muy especial porque la suerte prácticamente no influye y, por lo tanto, en los juegos de mesa el que pierde es el que más aprende. Si yo juego una partida con el niño y él o ella me gana, yo me quedo pensando porqué he perdido hoy, pero lo más importante es pensar en dónde me equivoqué, qué tengo que hacer la próxima vez para no cometer un error parecido. Eso es desarrollar en pensamiento autocrítico de una manera muy intensa. Los juegos de mesa pueden aportar a los niños una comunicación directa con la persona con quien juega, contacto visual, respeto de órdenes, una cantidad grande de valores, de habilidades, de cualidades etc. Por citar alguna más se desarrolla en el niño la empatía, el autocontrol, el control del primer impulso, la disciplina y la adaptación.

Desde ese lugar, ya que el juego es conocido por el niño y éste está acostumbrado a los reglas, los Psicólogos Infantiles usamos su propio lenguaje para solucionar sus situaciones emocionales, es decir le decimos a Natalia, ente una situación de duelo: "Natalia tú eres un peón (en el juego de ajedrez) y como eres muy valiente nunca vas hacia atrás, solamente hacia adelante en tu misma columna que es ésta, no puedes irte ni a ésta ni a aquella, y una cosa más solo puedes mover hasta que te toque. Natalia lo que tiene que pensar es que está jugando; pero en realidad lo que estamos haciendo con ella es trasmitirle valores importantísimos a esa edad.

Por ejemplo: atención, concentración, pensamiento lógico elemental, respeto por las normas, respeto por los compañeros, que no se me olvide el control del primer impulso. Así como también entramos en sus emociones y le ayudamos a encontrar soluciones a la problemática que vive.Y ella logra en este proceso darse cuenta de su necesidad de cambiar su manera de ver la vida.

De esa manera, el juego en Terapia es el elemento básico y de apoyo para nuestros niños. Cada juego en un niño, tal como lo vivo en terapia es mágico, aporta en su vida lo más rico que el niño puede vivir. Le permite expresar, enfrentar y solucionar su situación emocional. Lo más hermoso que se puede vivir en terapia con los niños es que no tienen límites en su juego todo es tan esponténeo, que puede de manera nata dar pronta solución, sin tanto rodeo. El niño es mágico, perdona y olvida y no hay rencor, por lo que al momento del juego logra de manera nata avanzar en su vida.

Escrito por

Psic. Selina Maldonado Castillo

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1 Comentarios
  • Alma Delia Daniel Rangel

    Excelente artículo, muy explícito.

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