​Cuando tú eres la persona tóxica ¿lo eres?

¿Usas a las personas para tu conveniencia, detestas ver el éxito de los demás y no aceptas comentarios por parte de otros? ¡Cuidado! es probable que seas una persona tóxica.

20 FEB 2017 · Última modificación: 30 SEP 2019 · Lectura: min.

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​Cuando tú eres la persona tóxica ¿lo eres?

Cuando en tu relación de pareja o en tu vida familiar experimentas una constante negatividad, puedes creer que alguien o algo está actuando en tu contra; pero, es probable que la culpa sea tuya ya que eres una persona tóxica.

Descubre si eres una persona tóxica o no, respondiendo a este test:

Cuando tú eres tóxico

Las personas que están a tu alrededor pueden identificar sin ningún problema que tú eres una persona tóxica, entre los primeros cambios que notarás serán que se alejan de ti porque no te soportan, te evaden y continuamente de confrontan. Pero no te alarmes, porque este tipo de comportamiento se puede controlar.

La influencia del EGO

El ego es lo que da identidad, lo que permite reconocernos y ser conscientes de quiénes somos, pero, el ego en las personas tóxicas se describe como: egoísta, desagradable, prepotente, soberbio; en resumen, el ego para las personas tóxicas dentro de su personalidad no es otra cosa que inseguridad. Y esa inseguridad se utiliza como un mecanismo de protección para protegerse de sus propios miedos.

Cuando una persona tóxica "descubre" que otros han detectado sus miedos, comienza a desatar una conducta negativa de rechazo y confrontación.

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Algunas características de la persona tóxica

  • Sientes que la vida es injusta contigo. Piensas y ves las cosas de esta manera, o bien, crees que tú te mereces lo mejor y te es difícil aceptar los golpes que da la vida; cuando éstos se presentan, buscas culpar a alguien, tu siempre serás la víctima.
  • Solo crees en lo que sientes, no aceptas comentarios. Antes de que te den una opinión tú ya la rechazaste. Con esta actitud disfrazas tu inseguridad, es tu método de defensa y querer aparentar seguridad cuando es todo lo contrario. Además, las opiniones o consejos de los demás para ti no tienen valor, ya que crees que traerán negatividad a tu vida.
  • Ignoras el éxito de los demás. No únicamente lo ignoras, sino que también te irrita el éxito de los demás. Siempre estás tratando de encontrar algo malo al éxito de las personas, crees que es cuestión de suerte, más no porque se hayan esforzado. En resumen, te corroe la envidia por ver los triunfos de los demás.
  • Siempre eres la víctima. Jamás te vas a responsabilizar de tus actos, tu no tendrás la culpa de lo que afecta tu vida, buscas culpable.
  • Agresividad. Este punto es muy perjudicial para quienes son tus víctimas: pareja, familiares, compañeros de trabajo. La agresividad es la señal de que tú eres un ser tóxico. Esta agresividad la llevas a cabo por fines perversos, lastimar, ser tú, después tú y al último tú.

¿Puedo dejar de ser una persona tóxica?

El paso más importante es que tú reconozcas y aceptes que efectivamente eres una persona tóxica. Haz caso a los comentarios de las personas que más te quieren y haz autocrítica.

Autoconocimiento: si reconoces rasgos tóxicos en tu personalidad, analiza por dónde puedes empezar a modificar actitudes y comportamientos. Este es un reto individual y todo un proceso. No te presiones. Fíjate metas realistas en cuanto a cambios que puedas operar en tu personalidad. Por ejemplo, si eres consciente de que te quejas constantemente cuando los planes no salen como esperabas, intenta formularte un plan B y un plan C antes de empeñarte en que las cosas salgan siempre de una única forma. Si eres conscientes de que tienes poca paciencia con tu hijo pequeño cuando salen a un restaurante, piensa bien qué vas a decir y cómo te vas a comportar con él la próxima vez que coman fuera. No repitas esquemas que ya sabes que te hacen daño a ti y a los demás. 

Exterioriza tus pensamientos e ideas: pregúntate por qué intentas culpar siempre a los demás de lo que te ocurre a ti o por qué te quejas sin parar frente a situaciones que no puedes cambiar. Modificar el pensamiento puede ayudarte a modificar conductas. 

Haz cambios en tu vida cotidiana. Si culpas a tu pareja del mal día que tuviste hoy, estarás afectando tu relación. Si ya llegaste a la conclusión de que tu mal día se debió a múltiples factores, cuando llegues a casa cuenta lo sucedido de la manera más neutra posible,  sin pretender encontrar culpables a cada instante. Darse cuenta de que somos los dueños de nuestras propias emociones es un primer paso importante para asumir responsabilidades frente a nuestras actitudes. Si te preocupa que tu hijo se haga daño y lo sobreproteges, esta semana intenta dejarlo hacer actividades por sí mismo sin tu intervención. Verás que poco a poco, tu hijo ganará en confianza y tú te sentirás menos sobreprotector. 

Dedícate tiempo. El autoconocimiento es un ejercicio permanente que requiere nuestra dedicación y nuestro cariño. Si ya sabes que hay defectos de tu personalidad en los que puedes incidir para mejorar las relaciones con los demás y para cambiar tu visión de ti mismo, dedícate el tiempo que necesites para cuidarte y proyectarte. Visualizar la persona que queremos ser de ahora en adelante y el cambio que necesitamos en nuestra vida, es importante como primer paso para llevarlo a cabo. 

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2 Comentarios
  • Dulce Daniela Leon

    Excelente información, clara y útil.

  • Claudia hernande

    Necesito ayuda, soy una persona toxica, celosa insegura, envidiosa, y no se como parar.

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