Cómo liberarte del pasado

Tú puedes cambiar tu pasado, transformarlo mentalmente. Es posible modificar tu percepción del pasado y alejarte de él, poner distancia psicológica: la idea de qué tan lejos está algo de tu

28 JUL 2014 · Lectura: min.

PUBLICIDAD

Cómo liberarte del pasado

"El único encanto del pasado consiste en que es el pasado", Oscar Wilde 

Tú puedes cambiar tu pasado, transformarlo mentalmente. Es posible modificar tu percepción del pasado y alejarte de él, poner distancia psicológica: la idea de qué tan lejos está algo de tu realidad actual. ¿Para qué te serviría crear distancia psicológica? Para dejar de torturarte con lo vivido, para dejar de aferrarte a los buenos tiempos, que muchas veces sólo te llevan a la depresión.

Si lo que quieres es desengancharte de tu tendencia a vivir en el pasado, soltar los temores y las heridas que has sufrido, a continuación encontrarás varias formas de hacerlo. Son ejercicios cuyo objetivo es liberarte del peso del pasado. Si se realizan con absoluta entrega, como todos los rituales, son muy poderosos. Te ayudan a comprender que el ayer ya no existe, que es sólo parte de tu camino de aprendizaje.

Borra tu historia.

Escribe una carta a quien te hirió o a la persona con quien estás enojado. Al hacerlo, depositas en la carta las emociones negativas que habías estado cargando y te liberas de ellas. Al terminar de escribirla, entiérrala, quémala o rómpela. Como otras de las ideas que aquí expongo, ésta es un ritual y, si se hace con total convencimiento, a nivel psicológico se logra eliminar la emoción negativa.

Encuentra las diferencias.

Piensa por unos minutos en las formas en que las cosas han cambiado en tu vida. Contrasta el pasado con el presente. Hazte consciente de esta diferencia. Tráela a tu mente con frecuencia. Nota cómo ahora, después de haber tenido una experiencia como un divorcio, estás más fortalecido. Bien dicen que "o que no te mata te hace más fuerte". Si sigues en este mundo es porque te has vuelto más recio. Si has estado evitando ir a un lugar donde antes sentiste mucho dolor porque te recuerda un rompimiento de pareja, ve a ese lugar. Reconoce cómo has cambiado. Date cuenta de que ya no eres el mismo ni estás en la misma situación.

Crea tu propia película.

Cierra tus ojos e imagina que estás en un cine y proyecta la situación de la que quieres distanciarte. Tú estás a cargo del proyector, así que puedes jugar con la imagen como desees. Cámbiala de color a blanco y negro. Ponle música de circo o de carnaval. Haz que el personaje principal, tú, experimente las cosas con menor intensidad. Dale un nuevo final. Recuerda, tú estás al mando de la historia que proyectas, así que puedes hacer lo que desees. Cuando hayas terminado de jugar con la imagen, redúcela hasta que quede del tamaño de un punto y finalmente desaparezca. Para terminar, en tu imaginación, sal de la sala de proyección del cine y vuelve a tu vida diaria, ahora sintiéndote mejor y más fuerte.

Canta una canción diferente.

A veces, asociamos cierta música o canción con una persona, una situación o determinado periodo de nuestra vida. Si este es tu caso, escucha música nueva. También es importante separarse a través del oído. Escuchar música diferente puede ser muy estimulante: puedes crear nuevas experiencias, comenzar a construir nuevos recuerdos y eliminar la asociación de la música con momentos difíciles o desagradables.

shutterstock-74012233.jpg

Dile adiós.

Cierra tus ojos. Visualiza que hablas con quien tienes asuntos inconclusos, por ejemplo, un o una ex. Bueno, no sólo lo visualices, vívelo. Es importante que lo hagas en el orden que te sugiero a continuación: Expresa tus emociones, sobre todo la tristeza y el enojo. Reconoce lo que estuvo bien en su relación. Admite cómo contribuiste a que las cosas no funcionaran. Agradece lo que obtuviste de la relación. Dile que estás dejándolo/a ir. Despídete, di la palabra "adiós". En la visualización, levántate, da media vuelta y aléjate de la persona. A continuación ve cómo cruzas una puerta y, al hacerlo, pasas a un lugar soleado, con árboles y muy agradable. Cuando te sientas listo, abre tus ojos.

Entrégate al presente.

Para disociarte del pasado es necesario que constantemente vuelvas al presente. Esto es especialmente útil si tiendes a encerrarte en pensamientos que te llevan a un estado de nostalgia y añoranza. Para separarte de estas ideas y de su toxicidad, utiliza la distracción: sacude tu cabeza y voltea hacia otro lado. Poner verdadera atención a tu entorno, es decir, hacerte consciente de lo que ves, escuchas, percibes en tu piel, sientes en tu lengua y de lo que hueles, es la mejor forma de volver al presente. Cuando tomas contacto con tu entorno por medio de tus sentidos, te alejas de tus pensamientos acerca del pasado. Para volver al presente, también te puede servir respirar profundamente y pensar: "Estoy aquí".

Escribe un diario.

Cada noche escribe lo que viviste durante el día, haya sido agradable, estresante o difícil. Al ponerlo sobre el papel, te lo estás "quitando de la cabeza". Hacerlo así podría incluso ayudarte a dormir mejor. Es como limpiar tu mente al final del día y renacer con una mente fresca al siguiente día. De esta forma, siempre tendrás un nuevo comienzo.

De los anteriores, elige el ejercicio que mejor se adapte a la situación o persona de la que te quieres separar. Estos ejercicios no pretenden sustituir un proceso terapéutico, pero sí pueden ser de mucha ayuda. Recuerda estas palabras de Alexander Graham Bell: "Cuando se cierra una puerta, hay otra que se abre. Pero muchas veces nos quedam

PUBLICIDAD

Escrito por

Victor Hugo Jimenez Rios

Ver perfil
Deja tu comentario

PUBLICIDAD

últimos artículos sobre consejos para usuarios