​¿Cómo detectar la dependencia emocional?

La dependencia emocional es un comportamiento adictivo. La persona siente que necesita a la otra para vivir y sacrifica su vida personal para darle toda la prioridad a su vida en pareja.

24 SEP 2018 · Última modificación: 30 OCT 2019 · Lectura: min.
​¿Cómo detectar la dependencia emocional?

Te inquietas por saber en dónde pueda estar, sin importar si es de día o es de noche; si no te responde comienzas a estresarte cada vez más, y necesitas saber qué hace y con quién está. Incluso, puede ocurrir o ha ocurrido que has llegado a revisar su celular y redes sociales. Dejas de lado tus actividades cotidianas y a tus amistades porque prefieres estar todo el tiempo con tu pareja. Quizá consideras que estos hábitos son algo normal, pero analiza bien tu situación porque podría tratarse de dependencia emocional.

Responde este test y averigüa qué nivel de dependencia emocional estableces en tus relaciones de pareja:

¿Dependencia emocional?

La dependencia emocional es un tipo de comportamiento adictivo en una relación asimétrica: es decir, que uno asume un rol más sumiso y el otro, más dominante. La persona dependiente manifiesta una necesidad afectiva extrema, estrechamente ligada al miedo al abandono; no puede imaginar su vida sin la compañía de su pareja y está dispuesta a sacrificar su propia individualidad con tal de mantener la "estabilidad" en su vida afectiva. 

Para el investigador Rodríguez-Franco la dependencia emocional comienza a manifestarse al final de adolescencia, cuando ya se empiezan a establecer relaciones más estables y tendemos a amar de forma incondicional, basándonos en los mitos del amor romántico como "no puedo vivir sin ti", "eres mi complemento".

Una persona con dependencia emocional:

  • Hablará más de su pareja que de sus proyectos personales.
  • Confunde cualquier conflicto afectivo con una señal inminente de que pronto terminará su relación.
  • Se miente a sí misma diciendo que todo está bien con su pareja, aunque sea consciente de que hay malos tratos o humillación.
  • Se enfoca constantemente en las necesidades y gustos de su pareja.
  • Abandona a sus amigos o familiares porque siente que necesita pasar más tiempo con su pareja.
  • Defiende a su pareja incluso cuando le están haciendo ver comportamientos nocivos en la relación.
  • Tiene miedo a que su relación termine y hará lo que sea por continuar en ella, aunque sepa que ya no es correspondida.

Una baja autoestima y un apego inseguro explican las principales causas de la dependencia emocional, pero no son las únicas. Además, es necesario entender que los seres humanos nos cuidamos unos a otros y por tanto establecemos apegos que nos permiten sentirnos seguros y amados. Sin embargo, hay que diferenciar los tipos de apego. Cuando somos pequeños, el apego es vertical: de un cuidador (que generalmente, es la madre) a un cuidado dependendiente (que es el bebé). A medida que vamos creciendo y establecemos nuevos vínculos, desarrollamos apegos horizontales, es decir, ambos nos cuidamos y nos protegemos, en igualdad de condiciones, respetando nuestras diferencias y conociendo nuestras debilidades. 

La interdependencia es sana y deseable entre adultos. El problema viene cuando la relación es asimétrica y seguimos apegándonos de forma vertical a la persona que queremos. 

Hay adultos que quieren "salvar" a su pareja y la protegen como si fueran niños que necesitan refugio. Hay otros adultos que quieren ser "salvados" por otros y asumen un rol de inferioridad en las relaciones. En ambos casos hablamos de dependencia emocional, porque la estabilidad se basa en sentirse bien con la pareja, y no en una autorrealización personal. No se ve la pareja como un componente más de la vida sino como el principal ingrediente para alcanzar seguridad y sentirse pleno. 

Autorregularse y regular

Para seguir abordando el tema de la dependencia emocional es necesario entender dos conceptos: autorregulación y corregulación

  • La autorregulación emocional es todo lo que yo hago para sentirme bien conmigo misma/o: deporte, meditación, trabajo, vida social, hobbies, etc.
  • La corregulación involucra a otras personas y ocurre cuando llamamos a alguien para contarle que estamos tristes o que tenemos un problema. 

Una persona sana encuentra el equilibrio entre la autorregulación y la corregulación porque sabe que necesita actividades propias para sentirse bien, pero también necesita expresar sus sentimientos. 

Las personas que son muy buenas corregulando pero no saben autorregularse tienden a caer en relaciones asimétricas en las que asumen el papel de "cuidador del otro". Siempre están pendientes de las necesidades de su pareja pero descuidan las suyas propias. Llega un momento en que sienten que dan demasiado sin recibir lo mismo a cambio.

Por otra parte, las personas que son muy buenas autorregulándose pero no saben corregular, caen en el otro extremo: son evitativas, no quieren arriesgar su intimidad o individualidad para comprometerse en una relación de pareja. Sienten que los demás les piden demasiado. 

Dos cuidadores no tendrían a quién cuidar; de manera que en las relaciones interpersonales en las que hay dependencia emocional tienden a juntarse un cuidador con un evitativo. 

Ahora bien: la mayoría de las personas son más buenas autorregulándose que corregulando o viceversa. No existe un punto medio perfecto. El problema es cuando asumimos nuestras relaciones de pareja en un extremo o en el otro.

Tipos de apegos

Llegó el momento de hablar de formas de apego. Desde pequeños desarrollamos una forma de apego, según la crianza recibida. 

  1. El apego seguro es el ideal porque el adulto está pendiente de las necesidades físicas y afectivas del bebé, pero es capaz de irlo soltando en la medida en que el niño gana en autonomía. El niño sabe que cuenta con su cuidador siempre que lo necesite y se sentirá estimulado para ganar en autonomía e independencia. Las relaciones que establezca en su vida adulta tenderán a ser horizontales y respetuosas. 
  2. El apego evitativo se caracteriza porque el bebé no puede contar con su cuidador para satisfacer sus necesidades y por tanto, crece inseguro, pensando que no merece el amor de quien lo cuida y por tanto, preferirá no involucrarse íntimamente en una relación de pareja porque en el fondo cree que siempre le harán daño. 
  3. El apego ansioso deriva de un cuidado inconsistente. El adulto a veces está ahí para suplir las necesidades físicas del bebé pero no para las necesidades afectivas. El niño no sabe qué esperar de quien lo cuida y desarrolla una ansiedad frente a la vida afectiva. Probablemente, será un adulto dependiente emocionalmente, por su marcado miedo al abandono. 
  4. El apego desorganizado se da en familias desestructuradas o con serios problemas de maltrato físico y/o psicológico. El niño crece en un ambiente hostil y se siente amenazado por quienes tienen el deber de cuidarlo y amarlo. Será un adulto temeroso, con dificultades para establecer relaciones afectivas sanas y con tendencia a la dependencia emocional.

De manera que no basta con decir que una baja autoestima es la responsable de la personalidad dependiente. Hay otros factores qué analizar y explorar la forma en que esta persona construyó sus patrones de comportamiento frente a las relaciones de pareja. No es fácil cambiar esos patrones, pero sí es posible en cuanto nos damos cuenta de que nuestras relaciones no nos enriquecen ni nos aportan. 

A continuación encontrarás 5 recomendaciones para lograr la independencia emocional y establecer relaciones más sanas. En casos extremos es necesaria la ayuda profesional, así que no dudes en buscarla. 

Logra la independencia emocional

Antes de leer estas recomendaciones, debes estar convencida/o de algo: estar en pareja no es un objetivo en sí mismo. Puedes compartir tu vida con una pareja maravillosa, pero antes que nada y por siempre: te tienes a ti misma/o y debes valorarte individualmente. 

  1. Quiérete. Independientemente de que estés sola/o o en pareja, te tienes a ti misma/o y debes cuidarte, quererte, mimarte. Cultiva tus aficiones y tu talento. Conócete y acéptate. Todos tenemos cualidades y defectos. No te trates mal por los tuyos y perdónate tus errores
  2. Quiere en igualdad de condiciones. Una relación de pareja se construye entre dos y así como damos, esperamos recibir amor. No aceptes una relación en la que no te sientas respetada/o valorada/o y cuidada/o. Establece límites y di claramente lo que no te gusta.
  3. Evalúa tu relación. ¿Te gusta tu relación de pareja? Y si no es así, ¿qué cambiarías? ¿tienes tiempo para ti, para tus actividades sin pareja? ¿les hace falta hablar de temas que son importantes para ti?
  4. Acepta el final. Las relaciones, como todo en la vida, pueden llegar a un final. Acéptalo y no creas que el mundo se acaba ahí. Puedes encontrar las herramientas necesarias para seguir adelante sin pareja. 
  5. Rompe sin miedo. Si estás en una relación de dependencia emocional, déjala atrás. Sin miedo. No sigas sufriendo en una relación que te está haciendo daño. 
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7 Comentarios
  • Karla Pereyda

    Muy bueno el artículo, yo tengo apego afectivo hacia las amistades y eso es casi igual o peor.

  • Paula Gil

    Increíble. Tanta información importantísima. Deberían dar clases de esto en la primaria y secundaria

  • Olivia castellanos toledo

    Es todo lo que me esta pasando., aclaro algunas dudas pero sobre todo tengo que pensar en mi y quereme .

  • Diana Ramírez

    Gran información para evaluar hoy en día las relaciones de pareja y en lo que se puede convertir falsamente por creer que nuestra pareja lo es todo.

  • Taan Hernandez

    Muy concreto en el tema, deja mucho que pensar como lo terminas de leer.

  • Liliana Ambrocio

    Excelente artículo ha descrito todo lo que pasa en mi relación y como me siento.

  • Yessica Noriega

    Soy una persona con dependencia emocional.

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