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¿Cómo detectar a una persona que se victimiza?

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Artículo revisado por el Comité de Psico.mx

Todos, en algún momento, hemos interpretado el papel de víctimas para lograr algún objetivo. Pero convertir la victimización en un hábito, como estrategia pasiva, es una trampa.

19 AGO 2019 · Última modificación: 23 SEP 2019 · Lectura: min.
¿Cómo detectar a una persona que se victimiza?

Cuando una persona asume el papel de víctima, porque no puede enfrentar la situación que le molesta o porque no entiende el mal que lo aqueja, busca uno de dos objetivos:

  1. Inhibir al agresor, es decir, la víctima se muestra derrotada, en posición de inferioridad de condiciones. 
  2. Lograr la empatía general, porque una persona "herida", emocionalmente hablando, genera solidaridad a su alrededor.

Sin embargo, asumir siempre el papel de víctima es contraproducente porque llega un momento en que los demás no se tragan el cuento y no le hacen caso y por otra parte, ha sido tan crónica su postura de víctima que la persona se cree que es incapaz de solucionar sus problemas o enfrentarse a su agresor.

¿Cómo actúa una persona que se victimiza?

Sufre como nunca antes se ha sufrido en el mundo. En efecto, sus problemas son más graves y más urgentes que los de los demás.

  • Quiere llamar la atención. En vez de buscar una ayuda eficaz o una empatía legítima, la persona que se victimiza busca despertar la lástima de los demás y en esa medida, confirmar que no puede solucionar los problemas por sí misma. Este juego de la víctima se pudo fortalecer desde la infancia cuando el niño es sobreprotegido por los adultos y de esta manera, crece con la convicción de que no tiene recursos internos para reaccionar frente a las situaciones que le hacen daño.
  • No asume su propia responsabilidad. Este punto tiene mucho qué ver con el anterior, porque la víctima elude conscientemente su rol frente a los conflictos. Esquiva los problemas y prefiere quedarse en el papel de víctima.
  • Acusa a los demás de sus desgracias. Quien se victimiza es incapaz de ver objetivamente las situaciones conflictivas porque cree que el mundo entero está en su contra. Nadie piensa como él, nadie es capaz de ponerse en su lugar, cuando la realidad es que él mismo está cambiando la realidad a su favor para situarse cómodamente en el papel de víctima. 
  • Se queja continuamente. Es su actividad favorita, porque es la mejor dinámica para justificarse como víctima. Exagera lo que le duele, lo que le molesta pero intenta hacer ver que ha hecho todo lo posible porque las cosas cambien, cuando en el fondo sabe que no es fuerte y no hace ningún esfuerzo por cambiar su actitud frente a lo que no le gusta.

¿Por qué victimizarse es una trampa?

La persona que se victimiza refuerza su baja autoestima y su inseguridad y por eso, le resulta más fácil llevar el rótulo de "soy un pobrecito" o "nadie me entiende". Entonces, aunque logre algo bueno por su propio esfuerzo o le suceda algo importante y positivo en su vida, no lo disfrutará ni lo valorará porque está inmerso en la trampa del "soy un fracaso y seguramente, algo malo pasará después".

¿Cómo salir del círculo vicioso de la victimización?

Quien asume el papel de víctima desde hace muchos años tendrá que hacer un gran esfuerzo por salir de ahí y encontrar nuevos puntos de vista. En este trabajo, conviene mucho tener la ayuda de un psicoterapeuta y también es importante que las personas que lo rodean cambien su postura de manera radical para no seguir reforzando la victimización.

  1. Objetividad. La persona tiene que aprender a hacer un análisis objetivo de la realidad que le rodea: ¿todo es tan malo como lo quiero ver o hay puntos positivos? ¿Me quejo por vicio o realmente hay cosas por las que no vale la pena quejarse? 
  2. Aislar cada situación para establecer responsabilidades. Las víctimas tienen la costumbre de sacar de contexto los problemas y les cuesta entender que en muchos de ellos también tienen una responsabilidad que asumir. ¿Hasta qué punto depende de mí cambiar esta situación? Si hay algo que no puedo cambiar, ¿cómo puedo tener una actitud diferente a la queja?
  3. Suprimir las quejas. Si solo por un día la víctima intenta no quejarse de todo y por todo, notará que su sufrimiento no es tan grande como se imaginaba. En la mayoría de los casos dejar fluir las situaciones por sí mismas, sin establecer juicios de valor, es una buena idea para entender a los demás y crear relaciones constructivas. 
  4. Asumir las críticas como parte de la vida. No podemos gustarle a todo el mundo y no podemos pretender que las relaciones humanas sean perfectas. Si alguien me critica, en vez de saltar a la defensiva, podría preguntarle a esa persona qué quiere decir exactamente y por qué considera que no he hecho bien las cosas. El diálogo podría abrir la puerta a nuevos puntos de vista, más allá de la sensibilidad y la queja constantes. 

¿Qué puedo hacer si convivo con una persona que se victimiza?

Hacerle ver que cuenta con nuestra empatía y solidaridad, pero que no podemos solucionar los problemas por él o ella. Ya no somos niños y no contamos con papá y mamá sobreprotectores que vienen a defendernos; somos nosotros mismos los dueños de nuestro destino y la persona que convive con una persona acostumbrada a quejarse por todo debe hacer su propio ejercicio de alejarse cuando ve que el otro asume una postura pasiva. La persona que se victimiza irá entendiendo poco a poco que debe tomar las riendas de su propia vida. 

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1 Comentarios
  • Ana nelly

    Me encantó el artículo, si tienen más información al respecto me gustaría que me la enviaran

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