Bullying: a propósito de la película Después de Lucía

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Después de Lucía representa de una forma muy cruda y realista de lo que significa el acoso escolar en nuestros días.

26 sep 2016 · Lectura: min.
Bullying: a propósito de la película Después de Lucía

Podríamos intentar definir lo que significa el acoso escolar pero, en verdad, si no lo hemos experimentado, esto puede derivarse en una tarea casi imposible. El acoso escolar es violencia, es miedo, es abuso, pero sobre todo es silencio.

Existen distintos tipos de bullying. En primer lugar tenemos el verbal, que se traduce en insultos, apodos, o incluso amenazas directas. En segundo lugar está el social, este se lleva a cabo excluyendo a la persona a propósito de todos los círculos sociales, dañar su reputación difundiendo rumores falsos hasta que la persona se sienta completamente apartada. Posteriormente está el físico, que es en el que se dan desde golpes leves hasta severas golpizas hasta causar un serio daño a la víctima. Por último está el sexual en donde se fuerza a la víctima a practicar actividades sexuales sin su consentimiento.

La película

La película de Michel Franco Después de Lucía (México, 2012) está llena de estos silencios que acompañan al grave problema del bullying.

Alejandra, quien recientemente ha perdido a su madre, Lucía, en un accidente de coche, se muda junto a su padre, desde su ciudad de origen, Puerto Vallarta, hacia la Ciudad de México. Ambos tienen la esperanza de que, tras esta lamentable pérdida, puedan empezar una nueva vida en otro lugar que no les traiga tristes recuerdos.

Muchos de nosotros tenemos la ingenua idea de que el acoso escolar se traduce en inocentes burlas, lanzamiento de bolas de papel, puesta de apodos, en fin. No estamos preparados para el bullying que se presenta en esta película.

Como haría cualquier adolescente, Alejandra empieza a socializar con sus nuevos compañeros de clase, y de hecho al principio todo va bien, hasta que, luego de que tiene un desliz sexual con uno y este encuentro es grabado por un celular, empieza lo que tiene que ser lo más cercano al infierno, un acoso escolar llevado hasta las últimas consecuencias. Pero Alejandra se calla.

El personaje principal atraviesa por todos los tipos de bullying. Es burlada, agredida de mil y una maneras, incluso violada. Aunque el acoso empieza cuando uno de sus conocidos difunde la grabación sexual antes mencionada y de ahí todo va a más.

El silencio de Alejandra, que nos hace sufrir el bullying al lado de ella, es porque no quiere preocupar a su padre, quien no puede superar la muerte de su mujer. Es difícil imaginar cómo alguien tan joven puede soportar la magnitud de las agresiones de sus compañeros contra ella, pero Alejandra aguanta, hasta que se rompe y huye de todo y de todos.

Causas del acoso escolar en Después de Lucía

La aparentemente buena relación entre Alejandra y su padre que en realidad es frágil y banal, vuelve muy vulnerable a la joven respecto a sus compañeros de la escuela y sus constantes agresiones. No tiene las armas para defenderse: se quedó recientemente huérfana de madre, su padre no le dedica tiempo de calidad porque no sabe cómo, es nueva en la escuela, quiere hacer amigos "como sea". Todas estas actitudes, o acciones la ponen en una postura de indefensión frente al mundo en el que se desenvuelve y los victimarios aprovechan cada segundo de esto para convertir su existencia en algo terrorífico.

Algo que podemos percibir durante la película es la débil presencia adulta, por un lado el padre de Alejandra quien no se entera de lo que le sucede a su hija –hasta el final-, los profesores que no se dan cuenta de los abusos que sufre la adolescente por parte de sus compañeros. Incluso cuando la joven se va de fin de semana con sus "nuevos amigos", la presencia de adultos en la casa es nula. Los límites que tendrían que poner los padres no los vemos en esta historia, incluso el padre de Alejandra no se preocupa de a dónde va o con quién, le llama la atención solo lo justo, no está muy al pendiente de su hija.

Las consecuencias

Las consecuencias que puede ocasionar el acoso escolar son diversas y, hasta cierto punto, evidentes: aislamiento, fobia social, angustia, ansiedad y depresión. En algunas ocasiones la víctima podría intentar cometer suicidio. Alejandra no se suicida. Su padre cree que murió ahogada en el mar y luego se da cuenta del abuso del que su hija ha sido víctima. Siente culpa pero cree que ya es tarde.

Las secuelas del bullying pueden acompañar a las personas hasta su vida adulta. Esto puede derivarse en adultos depresivos, con tendencia a las adicciones o incluso propensos a desarrollar un trastorno psicológico.

Si sospechas que tu hijo, o el de algún familiar o amigo cercano, ayúdale de forma inmediata. Puede buscar la orientación de un psicólogo especialista en bullying ya que las personas que lo han sufrido necesitan una terapia para recuperar sus vidas, esto es posible.

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Escrito por

Karina Tiznado

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