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Amor propio es...

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Artículo revisado por el Comité de Psico.mx

El amor a uno mismo es una represa de contención contra el sufrimiento mental. Un amor propio saludable partirá del principio: “merezco todo lo que me haga crecer como persona y ser feliz".

4 ENE 2017 · Lectura: min.
Amor propio es...

Amarse a uno mismo no solamente es el punto de referencia para saber cuánto se debe amar a los demás; sino que parece actuar como un factor de protección contra las enfermedades psicológicas y un elemento que genera bienestar y calidad de vida.

Activar la autoestima o amar lo esencial de uno mismo es el primer paso hacia cualquier tipo de crecimiento psicológico y mejoramiento personal; tiene que ver con la capacidad genuina de reconocerse sin vergüenza ni temor; identificar las fortalezas y virtudes que se poseen, integrarlas al desarrollo de nuestra vida y volcarlas hacia los demás de manera efectiva y compasiva.

Quererse a uno mismo es considerarse digno de lo mejor, fortalecer el auto respeto y darse la oportunidad de ser feliz por el solo hecho, y sin más razón de estar vivo.

Ser amigo de uno mismo es el primer paso hacia una buena autoestima. Amar es buscar el bien es buscar el bien del otro y disfrutarlo, es compartir su dolor y gozar de su alegría; con el amor propio ocurre algo similar; es aceptarse, conocerse, agradarse, procurarse, cuidarse; etc.

La visión negativa que se tiene de uno mismo es un factor determinante para que aparezcan trastornos psicológicos como fobias, depresión, inseguridad interpersonal, alteraciones psicosomáticas, problemas de pareja, bajo rendimiento académico y laboral, abuso de sustancias, problemas de imagen corporal, incapacidad de regular las emociones y mucho más. Si la autoestima no tiene la suficiente fuerza, viviremos mal, es más probable que se dificulte sentirse feliz y con facilidad se presenta la ansiedad.

¿Por qué es importante el amor propio?

Quererse a uno mismo es quizás, el hecho más importante que garantiza nuestra supervivencia en un mundo complejo y cada vez más difícil de sobrellevar. No obstante es mejor no exagerar y tener presente que en determinadas situaciones, cuando nuestro amor propio es atacado, querernos a nosotros mismos sin tanto recato ni miedos irracionales puede sacarnos a flote y ayudarnos a andar con la cabeza en alto.

La imagen que tienes de ti mismo no es heredada o genéticamente determinada, es aprendida. El cerebro humano cuenta con un sistema de procesamiento de la información que permite almacenar un número prácticamente infinito de datos. Esa información que hemos almacenado es la experiencia social a lo largo de nuestra vida, se guarda en la memoria de largo plazo en forma de creencias y teorías. De esta manera poseemos modelos internos de objetos, significados de palabras, situaciones, tipos de personas, actividades sociales y muchas cosas más. Este conocimiento del mundo, equivocado o no, nos permite predecir, anticipar y prepararnos para enfrentar lo que vaya a suceder: el futuro está almacenado en el pasado.

La principal fuente para crear a visión del mundo que asumes y por lo que te guías surge del contacto con personas (amigos, padres, maestros) de tu universo material y social inmediato. Y las relaciones que estableces con el mundo circundante desarrollan en ti una idea de cómo crees que eres. Los fracasos y éxitos, los miedos e inseguridades, las sensaciones físicas, los placeres y disgustos, a manera de enfrentar los problemas, lo que te dicen y lo que no te dicen, los castigos y los premios, el amor y el rechazo percibidos; todo confluye y se organiza en una imagen interna sobre tu propia persona: tu Yo o tu auto esquema.

Los humanos mostramos la tendencia conservadora a confirmar, más que a refutar las creencias que almacenamos en nuestro cerebro por años. Somos resistentes al cambio por naturaleza y esta economía del pensamiento nos vuelve poco permeables a los estímulos novedosos. Así que cuando configuras un auto esquema negativo de tu persona, te acompañará por el resto de tu vida si no te esfuerzas en modificarlo.

4 Ventajas del amor propio

  1. Incrementar las emociones positivas: te alejará de la ansiedad, la tristeza y la depresión y será mucho más fácil acercarte a la alegría y a las ganas de vivir mejor.
  2. Alcanzar niveles de mayor eficiencia en las tareas que emprendes: no te darás por vencido muy fácilmente, perseverarás en las metas y te sentirás comprensible y capaz.
  3. Relacionarte mejor con las personas: te quitarás de encima el incómodo miedo al ridículo y a la necesidad de aprobación, porque tú serás el principal juez de tu conducta. No es que no te interesen los demás, sino que no estarás al pendiente de los aplausos y los refuerzos externos; tomarás las críticas más objetivamente.
  4. Amar a tu pareja y querer a tus amigos y amigas más tranquilamente: dependerá menos y establecerás un vínculo más equilibrado e inteligente, sin el terrible miedo o ansiedad de perder a los otros.
  5. Ser una persona más independiente y autónoma: te sentirás más libre y seguro (a) a la hora de tomar decisiones y guiar tu vida.

Existen cuatro aspectos importantes a la hora de configurar la autoestima general, y aunque en l práctica están entremezclados, cada uno tiene su particularidad:

  • Auto concepto (qué piensas de ti mismo)
  • Autoimagen (cuánto te agradas)
  • Auto reforzamiento (cuánto te premias y te das gusto)
  • Autoeficacia (cuánta confianza tienes en ti misma)

Bien estructurados, son lo cuatro soportes de un "yo" sólido y saludable; si funcionan mal o si alguno de ellos falla continuamente; será suficiente para que tu autoestima se muestre inestable.

No hay felicidad completa sin auto-respeto, sin mantenerte fiel a tu propio ser y al potencial que llevas dentro.

Escrito por

Psic. Irene Quintero Herrera

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